Téléchargement
Un amigo me prestó un DVD de películas francesas.
Una de las pocas cosas que no me gustan de la "era de la información" es que la inmediatez promueve el desorden. Soy una persona ordenada (no al límite de un obsesivo-compulsivo, pero casi), y un aficionado al menospreciado arte de la clasificación. Me gusta separar las cosas por autor, o por contenido, o cronológicamente, o por cualquier otra razón con un mínimo de lógica.
Pero a mucha gente eso le da lo mismo. Al enfrentarse a la velocidad del mundo de los programas P2P se aterrorizan y acumulan todo tipo de archivos (películas, casi siempre) con la avidez de una ardilla que se prepara para el invierno, como si temieran que mañana o pasado mañana internet colapsara y se acabara para siempre la panacea de la piratería casera. Así que, azuzados por el miedo a la muerte (o algo similar, pero todo miedo se reduce a ése al fin y al cabo), descargan absolutamente todo lo que pueden, sin seleccionar según sus gustos ni pensar que no tendrán tiempo para verlo todo. Ni siquiera hay tiempo para comprobar la integridad del archivo descargado: si está corrupto, ya se podrá bajar de nuevo.
Finalmente, una vez que el disco duro está repleto, todo este maelstrom de avis, mpgs, pdfs y exes se derrama en un CD o un DVD y pasa a formar parte de una pila de discos confusa y enquistada en el entramado de la realidad, un ávatar de la (des)cultura de lo desechable.
Cada casa en cada país desarrollado tiene su pequeño arsenal de discos semivacíos, con películas repetidas, grabadas junto a películas de temática completamente diferente, con subtítulos desfasados o doblajes extraños.
Mi casa, claro, no es la excepción. Porque yo soy demasiado lento para la era de la Web 2.0, y debo nutrirme de los DVDs de mis amigos, cuya idea de clasificar algo es meter en un mismo disco todas las películas cuyo título es un número, y de esta forma engendran monstruos en cuyas tripas se mezclan Se7en, 8 mm (ya saben, la versión mala de Tesis), The 49th Man (ni idea... una de espías de los '50), The Number 23 y 2046 (la continuación de In the mood for love). Eso es eclecticismo.
El caso es que el DVD que me prestaron es de películas francesas. Puede parecer una buena forma de clasificar películas, pero con ese criterio uno podría decir "películas españolas" y meter a Torrente con Mar adentro y cualquiera de Almodóvar. Toma ya.
Después de la indescriptible emoción de poner un DVD-sorpresa en el reproductor, la terrible decepción de ver cuatro títulos de películas mediocres y/o pseudo-romántico-dramáticas y/o ya vistas (Paris je t'aime, El tren de la vida, L'appartement y El Placard) y la alegría de encontrar una que hace tiempo quería ver (Delicatessen), me encontré con dos capítulos sueltos de una serie de TV bastante interesante.
Y así termina esta larguísima introducción y empieza la metacrítica de Téléchargement.
Téléchargement ("download" o "downloadment" o algo así, en la lengua universal), es una serie de ciencia ficción creada por Jacques Faurie (¿?) y dirigida y actuada por una lista de nombres galos, belgas y alemanes muy conocidos por sus respectivos padres y amigos... porque lo que es yo, no reconocí a nadie (aunque Zipper se parece a éste).
Como ya dije, sólo tengo dos episodios, y si hubiera visto solamente el primero de ellos hubiese jurado que estaba ante otra space-opera más, ni de lejos tan buena como Babylon 5, Battlestar Galactica, Farscape o alguna temporada de Star Trek Next Generation, sino más bien a la altura de la muy sobrevalorada Firefly.
La cosa iba, al parecer, de cosmonautas naufragados en un planeta cuya civilización era similar a la de la Tierra hace 2500 años (tipos en togas, ejércitos a caballo, etc), al más puro estilo "Capitán Kirk en el Planeta Far West" o varias entregas de Stargate SG-1.
Los protagonistas, Marcel, Léna y Michel, disfrazados de filósofo griego, guerrera amazona y bárbaro centroeuropeo respectivamente, están rastreando a "el Zipper" (¿¿el cremallera??), también llamado Zipper a secas, que parece haberse convertido en uno de los consejeros de la versión local de Alejandro Magno. Hasta aquí, nada sorprendente: los buenos buscan al malo en un planeta culturalmente atrasado, porque se supone que el malo tiene algo que necesitan para salir de ahí. Todo perfecto. Hasta que al final del capítulo queda claro que el planeta es la Tierra, los griegos son griegos y Alejandro Magno es Alejandro Magno, y los buenos en realidad son los malos y ninguno de ellos es un viajero espacial, sino que son psiconautas, y envían sus mentes al pasado para modificar la historia y hacerse millonarios (u otro plan criminal parecido).
Resultó que el capítulo era la continuación de otro, y por eso me pilló desprevenido.
Tuve que ver el otro episodio para hacerme una idea general del argumento de la serie, que es el que sigue (o eso creo... espero hacerme con el resto de la serie y despejar todas las dudas):
En el año 2440 hay una agencia de viajes llamada Mercier Ltd. que permite a sus clientes
Sea como sea, existe una policía del tiempo, claro, que no es tan intervencionista como la de Asimov (El fin de la eternidad) ni tan ridícula como la de Jean-Claude Van Damme (!). La policía es necesaria porque hay hackers que ocupan el programa de descarga mental -de ahí el título de la serie- para alterar la historia en su propio beneficio. El Zipper es un agente de seguridad de Mercier y es el único personaje que aparece en los dos capítulos que tengo, pero imagino que habrá otros personajes recurrentes. A todo esto, el Zipper se ve igual en ambos episodios, ya sea el año 300 a.C., el 1888 d.C. (una aventura en la Inglaterra victoriana en la que, evidentemente, aparece Jack el Destripador, como se ve en la imagen que encabeza esta crítica) o el 2440 d.C. (el presente de la serie). Esto de usar al mismo actor es sólo para no confundir demasiado al público, creo, porque el reflejo de Zipper en los espejos es diferente cada vez, para que no quepa duda de que no es él realmente, sino su mente en otro cuerpo.
Vamos, que la serie es una mezcla de The 13th floor y Quantum Leap, con elementos de Matrix, las novelas de Connie Willis, Up the line (Robert Silverberg) y un montón más. Pero es una mezcla aceptable, incluso divertida.
Me quedo con ganas de más. Quiero ver algún arco argumental extenso, no esos episodios sueltos de trama similar tan típicos de la primera temporada de cualquier serie. Quiero ver exteriores del "presente" (en el capítulo de 1888 aparece la habitación donde los policías se recuestan para psicoviajar, que recuerda un poco a la estética de 12 Monos, pero no se muestra el mundo más allá de las paredes). Quiero saber qué pasó entre el 1998 real (año en que fue filmada la serie) y el 2440 ficticio.
Lamentablemente sólo se filmaron 15 capítulos. Luego la serie fue cancelada (Another classic science fiction show cancelled before its time, como diría Bender) y a saber qué alma caritativa me consigue lo que me falta. Con subtítulos, por favor.
En resumen, he visto muy poco para tener una opinión bien fundamentada. Lo poco que he visto, sin embargo, está bastante bien. Las actuaciones están al nivel de cualquier otra serie similar, los efectos especiales no son de lo mejor pero están bien dosificados, los escenarios y la vestimenta convencen más que los de, por ejemplo, Firefly, y los guiones no son demasiado ridículos, una vez que uno se acostumbra al idioma (puto imperio yanki, sodomizándonos continuamente con el inglés).
Definitivamente merece una oportunidad. Si mi amigo me consigue los demás capítulos, habrá continuación de esta metacrítica.
EDIT: Mi amigo ha dicho que lo va a intentar. Si todo va bien, en unas semanas comento la serie entera.
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